A pesar de aquello por lo que ha luchado a través de cada etapa de mi existencia, siempre he padecido de aquello que muchos dan por sentado en aquellos puntos de partida de la vida humana, dándose como un simple capricho de suma inocencia sin embargo dicho elemento o variable emocional definiría la trascendencia o la decadencia de toda entidad, teniendo que vivir en carme propia los estragos de la ausencia de dicha virtud, desde aquel punto, aquel instante en el cual mi razón y sentido de la realidad fuese concebido en forma voluntaria e involuntaria. Durante aquellos años en los cuales mi mente, corazón y alma se venían inundados por aquellos estímulos visuales y auditivos sobre aquellas narrativas relacionadas a la virtud y el encanto del amor en todo su esplendor fueron generando en mi ser toda clase de ideales, sueños, anhelos y esperanzas sobre aquel sentimiento sobre aquella sensación de fantasía, dulzura y dicha elemental, no obstante en cierto modo, forma y manera, la realidad...
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